Un quinto de los elefantes africanos podría desaparecer por culpa de la caza furtiva

La gran difusión de la caza furtiva de elefantes podría causar la extinción de algunas poblaciones, según un informe de la UICN

África perderá un quinto de sus elefantes en la próxima década si no se le pone un freno a la crisis continental de caza furtiva, según los datos publicados el lunes 2 de diciembre del 2013.

A principios del siglo XX había cerca de 10 millones de elefantes africanos (Loxodonta africana). Sin embargo, el número se ha reducido a medio millón por culpa de la caza furtiva y de la destrucción del hábitat y, según las nuevas cifras, en 2012 mataron a 22.000 elefantes. A pesar de ser menos que el “récord” de 25.000 de 2011, la comparación entre la tasa de matanza y el crecimiento natural de la población significa que el animal terrestre más grande del planeta pronto podría extinguirse en algunas zonas, advierten los ecologistas.

John E. Scanlon es el secretario general de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), el tratado que protege a las especies en peligro de extinción. Opina que “La actual caza furtiva de elefantes en África sigue estando demasiado difundida y, si la tasa de matanzas se mantiene, pronto podría provocar la extinción de algunas poblaciones. La situación es particularmente grave en África central, donde se calcula que los niveles de caza furtiva son del doble que la media continental.”

La semana pasada arrestaron a ocho hombres en la República Democrática del Congo por tráfico ilegal de flora y fauna silvestres. A uno de ellos, un ciudadano chino de 32 años, lo arrestaron con joyas de marfil mientras se disponía a embarcarse en un vuelo. Una gran parte de la demanda de marfil llega de China, donde hay una clase media que lo compra como símbolo de estatus.

“Desde el 2000 al 2013, el volumen del tráfico de marfil a gran escala ha crecido a un ritmo constante en términos de envíos y de cantidad de marfil que se comercia de forma ilegal. En 2013 ya se observa un aumento del 20% con respecto al año pico anterior, el 2011. Estamos sumamente preocupados”, fueron las palabras de Tom Milliken, experto en el comercio de marfil en la organización Traffic, que vigila el comercio ilegal de flora y fauna silvestres.

La publicación de estas nuevas cifras por parte la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) se dio cuando los líderes y ministros africanos se disponían a reunirse el 2 de diciembre en la ciudad de Gaborone, en Botswana, para debatir medidas finalizadas a luchar contra la caza furtiva ilegal.

Lamine Sebogo, responsable del programa de elefantes de WWF Internacional, declaró que: “Los crímenes contra la flora y fauna silvestres son una problema grave de la seguridad internacional y es precisa la participación de todos los países para acabar con ellos. En muchos sitios hace falta mejorar en materia de leyes y su aplicación, transparencia, dotación de medios necesarios y colaboración transnacional.”

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