Helio: estrellas hinchadas, globos de fiesta y voces chillonas.

Cada vez hay más informes que alertan de una inminente escasez de helio, pero ¿por qué debería importarnos? ¿Para que se usa el helio, además de para los globos? Pues para muchas cosas más, como es el caso.

Las reservas de helio se están agotando. Una causa de preocupación para algunos. Otros se preguntan el porqué de tanto alboroto.

La frase en si misma puede sonar hasta bizarra. ¿Cómo podemos estar quedándonos sin el segundo elemento más abundante en el universo conocido? La humanidad puede que haya tenido un impacto importante los recursos del planeta, ¿pero usar un cuarto de la materia conocida importa? Incluso el más radical de los defensores del medio ambiente estaría de acuerdo en decir que es un poco exagerado. La atmósfera de Júpiter por sí sola está compuesta de un 10% de Helio. Y ni siquiera hemos empezado con el sol.

Obviamente, el problema es que nos estamos quedando sin helio “accesible”, es decir, helio al que podamos acceder sin tener que abandonar el planeta. Pero, puedes preguntarte, ¿cuál es el problema? ¿Para qué necesitamos el helio realmente, además de para los globos de las fiestas y los dirigibles? Ninguno de los los son cruciales para nuestra sociedad.

Una búsqueda superficial sobre el helio nos revela que se trata de un gas noble e inerte, por lo que es inofensivo para los humanos en sentido químico. No te envenenará o algo así porque es muy estable y no hace reacción. Simplemente está ahí, siendo un gas. Cierto, demasiada cantidad de helio puede desplazar al oxígeno y causar asfixia, pero eso ocurre con todos los gases que no podemos respirar (es decir, todos menos el oxígeno).

El helio puede ser mortal de forma indirecta. Es inevitable recordar el desastre del Hindenburg (el helio no explota, el hidrógeno sí). En la otra cara, un exceso de helio hará que el sol se expanda, probablemente acabando con toda la vida sobre la tierra. Esto puede que limite la definición de “inofensivo”.

Pero eso ocurrirá en un futuro muy lejano, ¿pero qué pasa aquí y ahora? ¿Podrá la sociedad sobrevivir sin globos en sus fiestas?

Probablemente sí. Pero las consecuencias de perder el helio van mucho más allá. El hecho de que sea inerte le convierte en un elemento integral de algunos procesos como hacer soldaduras. Para soldar se necesitan alcanzar temperaturas extremadamente altas, con el fin de hacer que los metales sean manejables. Pero a esas temperaturas los gases atmosféricos pueden interferir en el proceso, debilitándolo y anulándolo de alguna forma. El uso del helio como un gas de “blindaje” lo evita. Y como soldar es algo muy común, se consume mucho helio.

Dadas sus propiedades físicas (no se congela y se conserva en estado líquido a temperatura de cero absoluto), se usa extensamente en criogenía ( estudio y manipulación de materiales a muy bajas temperaturas), pero además tiene una amplia variedad de usos. Entre ellos se incluye la fabricación de semiconductores, usados en casi todos los dispositivos que están disponibles a día de hoy y que tienen un gran valor económico.

La super-refrigeración de los imanes vía helio es también un proceso integral de las máquinas más avanzadas para realizar resonancias magnéticas. Así que, a pesar de sus propiedades dañinas descritas con anterioridad, el helio ha sido también una gran bendición para la medicina y para la ciencia. Sin embargo, es un arma de doble filo para los neurocientíficos como yo, a los que nos gusta quejarnos del cuestionable uso que de las resonancias magnéticas se hace desde los medios de comunicación y similares. No sólo se promociona ciencia de poca calidad y una comprensión dudosa del cerebro, sino que además se está malgastando una importante fuente de materia prima.

La NASA también hace uso de un montón de helio para limpiar los motores de las lanzaderas espaciales. También se usa en globos de helio, los cuales se puede decir que van al “espacio”. Es muy apropiado asegurar que el helio nos debería ayudar a ir al espacio cuando fue técnicamente encontrado allí. Específicamente, fue identificado como un elemento individual en el espectro de emisión del sol, y luego fue encontrado en la Tierra. Tiene sentido cuando piensas en ello, pero suena parecido a que Neil Amstrong encontrara carbón en la Luna.

Su uso en la criogenia significa que podría ser utilizado en la conservación de la comida y en la transmisión de energía. Tiene también otros muchos usos.

Así que, en pocas palabras, ¿qué podría pasar si usamos todo el helio el dia de mañana? Probablemente sufriríamos serias consecuencias en nuestra sociedad, infraestructuras y en la economía. Se puede llegar a un punto en el que se necesite helio de fuera del planeta, lo que podría ser una opción factible si la industria fabricante y los viajes espaciales no se vieran afectados, pero sí se verán.

Además, nunca volverás a ser capaz de volver a hacer esa voz chillona.

Admitamoslo, puede que haya soluciones para todos estos problemas, pero tener que llevarlas a cabo llevará aún mucho tiempo y mucho esfuerzo que además tendrán efectos secundarios.

Así es el helio, como sustancia, es tremendamente versátil para algo que está inerte. La echaremos de menos si se acaba.

Como anotación, la inspiración para este post se debe a que hoy es el primer aniversario del lanzamiento de este blog. Coincidentemente también es mi cumpleaños. Por una (o dos) de estas ocasiones, un amigo me ha dado un globo para felicitarme. Es un gesto muy amable, pero me he encontrado a mi mismo mirándolo flotar, atormentado por la culpa y la paranoia por toda la información que hay un poco más arriba.

Normalmente me opongo cuando la gente dice que la ciencia acaba con la diversión de todas las cosas y ahora me estoy dando cuenta de que quizás sea un argumento válido.

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