¿Está Internet haciéndote (pensar) que estás enfermo? Eres un ciber-hipocondriaco

¿Quién no ha intentando autodiagnosticarse a través de la tiendas de caramelos en Internet que están llenas de síndromes? Pero ten cuidado con la gente que intenta hacer dinero con tu paranoia.

¿Alguna vez has te has dejado llevar durante varias horas, navegando en sueños sobre las interminables reencarnaciones del cáncer cerebral? ¿Alguna vez te has sentado delante del portátil, convencido de que podías probar que tu cansancio después de un duro día de oficina era algo más que estrés, como por ejemplo anemia? Si es así, felicidades: diagnostico que tienes ciber-hipocondría. Es la hipocondría de la era digital, y para tu información según un estudio en el la revista “Cyberpsychology, Behaviour and Social Networking” ( en caso de que no hayas tenido tiempo de leer tu copia de este mes) está en aumento.Y pensabas que sólo tenías que preocuparte del cáncer cerebral.

Voy a asumir con seguridad que la mayoría de las personas leyendo esto se han entregado en algún momento de su vida al turismo de las enfermedades. ¿Pénfigo paraneoplásico? Claro, me lo quedo. ¿Trastorno de personalidad desafiante? Suena plausible ¿Síndrome respiratorio agudo severo? ¿Artritis juvenil? ¿Asperger? ¿Deficiencia de antitripsina Alfa 1? Todos contrincantes reales para lo que se está incubando en nuestro interior  una vez que Internet ha tomado partido: una verdadera tienda de caramelos llena de síndromes por la web en todo el mundo. Puramente con el fin de investigar, escribí mis síntomas del miércoles en un motor de búsqueda para diagnosticar enfermedades; nariz con moquera, un ligero dolor de cabeza y “cabello seco” (me lo preguntó, así que ¿por qué no?. El resultado fueron un sinfín de interesantes posibilidades incluyendo adicción a la cocaína y epilepsia.

Teniendo en cuenta lo ridículo que suena, ¿por qué encontramos la cyber-hipocondría tan seductora? Parcialmente, por supuesto, porque estar tumbado en la cama con tu ordenador es mucho menos incómodo que ir a una cita médica. En parte por la vergüenza que uno puede sentir contado ciertas cosas a otro ser humano ( a pesar del hecho de que la mayoría de nosotros nos hemos insensibilizado completamente a cosas como cenar delante de la cautivadora imagen de un escroto infectado en el programa “Embarrassing Bodies”- Cuerpos Embarazosos). Y en parte también porque la cultura del autodiagnóstico en Internet mueve más dinero del que tu piensas.

Internet – con ese carácter sombrío- no sólo ha hecho que el material de diagnóstico sea peligrosamente más accesible, pero algunos de sus contribuidores más prominentes (tos, Mail Online) hacen una increíble cantidad de dinero erosionando la confianza de las personas en los profesionales de la medicina. Así, bien sabido es en esta cultura que hay páginas web que cotejan todo lo que el Daily Mail dice que provoca cáncer, a pesar de lo que dicen los doctores (Todo. Desde la luz artificial, los bebés, sujetadores,los polvos de talco, el sexo adolescente y la salsa Worcestershire). Casi todo lo que aparece en la sección de salud del Daily Mail documenta la sensacionalista historia del “fracaso de un médico”. (Un ejemplo de esta semana: una chica que murió después de que sus médicos no pudieran hablar entre ellos). Demostrando aún más mi punto de vista, el Mail publicó una historia acerca de los peligros de la “ciber-hipocondría” esta semana y a mitad de página enlazaba con otro artículo titulado “¿ Por qué les llevó 20 años a los médicos detectar el problema de tiroides de Ian y que le llevó al límite? Especialmente cuando se trata de un problema que que afecta a una de 20 personas”. ¡Si sólo hubieran tenido el sentido común de consultar Google!.

Lo que el impresionante éxito que el Daily Mail ha tenido a lo largo de los años ha probado es que el alarmismo vende tanto como el sexo. La paranoia sobre tu propia salud (porque estúpidamente tomas una salsa cancerígena con tu muy probablemente desayuno frito y radiactivo) mezclada con el escepticismo sobre los profesionales que supuestamente deben tratarla (porque en la actualidad, “los médicos irresponsables fallan a todo el mundo” ¿no lo sabes?) es una mezcla peligrosa. Y aunque la mayoría de nosotros podríamos fácilmente admitir que que hemos buscado en Google información sobre nuestros dolores de garganta, el estudio de la ciberpsicología señala que algunos de los llamados “ciber-hipocondríacos” quedan atrapados en un ciclo de ansiedad. En Estados Unidos, donde se llevó a cabo el estudio, un número de personas que se autodiagnositicaron  una enfermedad acabaron tan obsesionados con las facturas médicas y la pérdida de su trabajo que llegaron al punto en el que estaban demasiado preocupados como para ver a un médico de verdad.

Hay una serie de razones por las que las personas se vuelven hipocondríacas: un familiar que ha estado extremadamente enfermo en su adolescencia, por ejemplo, o por el miedo de no poder permitirse pagar un seguro médico. Y aunque es fácil hablar con ligereza de la prima de la hipocondría en el siglo XXII, la propagación de la ciber-hipocondría es un negocio y no debemos de olvidarlo.

En definitiva, un montón de gente en Internet quiere que pienses que estás enfermo. No enfermes por ello.

¿Quién no ha intentando autodiagnosticarse a través de la tiendas de caramelos en Internet que están llenas de síndromes? Pero ten cuidado con la gente que intenta hacer dinero con tu paranoia.

¿Alguna vez has te has dejado llevar durante varias horas, navegando en sueños sobre las interminables reencarnaciones del cáncer cerebral? ¿Alguna vez te has sentado delante del portátil, convencido de que podías probar que tu cansancio después de un duro día de oficina era algo más que estrés, como por ejemplo anemia? Si es así, felicidades: diagnostico que tienes ciber-hipocondría. Es la hipocondría de la era digital, y para tu información según un estudio en el la revista “Cyberpsychology, Behaviour and Social Networking” ( en caso de que no hayas tenido tiempo de leer tu copia de este mes) está en aumento.Y pensabas que sólo tenías que preocuparte del cáncer cerebral.

Voy a asumir con seguridad que la mayoría de las personas leyendo esto se han entregado en algún momento de su vida al turismo de las enfermedades. ¿Pénfigo paraneoplásico? Claro, me lo quedo. ¿Trastorno de personalidad desafiante? Suena plausible ¿Síndrome respiratorio agudo severo? ¿Artritis juvenil? ¿Asperger? ¿Deficiencia de antitripsina Alfa 1? Todos contrincantes reales para lo que se está incubando en nuestro interior  una vez que Internet ha tomado partido: una verdadera tienda de caramelos llena de síndromes por la web en todo el mundo. Puramente con el fin de investigar, escribí mis síntomas del miércoles en un motor de búsqueda para diagnosticar enfermedades; nariz con moquera, un ligero dolor de cabeza y “cabello seco” (me lo preguntó, así que ¿por qué no?. El resultado fueron un sinfín de interesantes posibilidades incluyendo adicción a la cocaína y epilepsia.

Teniendo en cuenta lo ridículo que suena, ¿por qué encontramos la cyber-hipocondría tan seductora? Parcialmente, por supuesto, porque estar tumbado en la cama con tu ordenador es mucho menos incómodo que ir a una cita médica. En parte por la vergüenza que uno puede sentir contado ciertas cosas a otro ser humano ( a pesar del hecho de que la mayoría de nosotros nos hemos insensibilizado completamente a cosas como cenar delante de la cautivadora imagen de un escroto infectado en el programa “Embarrassing Bodies”- Cuerpos Embarazosos). Y en parte también porque la cultura del autodiagnóstico en Internet mueve más dinero del que tu piensas.

Internet – con ese carácter sombrío- no sólo ha hecho que el material de diagnóstico sea peligrosamente más accesible, pero algunos de sus contribuidores más prominentes (tos, Mail Online) hacen una increíble cantidad de dinero erosionando la confianza de las personas en los profesionales de la medicina. Así, bien sabido es en esta cultura que hay páginas web que cotejan todo lo que el Daily Mail dice que provoca cáncer, a pesar de lo que dicen los doctores (Todo. Desde la luz artificial, los bebés, sujetadores,los polvos de talco, el sexo adolescente y la salsa Worcestershire). Casi todo lo que aparece en la sección de salud del Daily Mail documenta la sensacionalista historia del “fracaso de un médico”. (Un ejemplo de esta semana: una chica que murió después de que sus médicos no pudieran hablar entre ellos). Demostrando aún más mi punto de vista, el Mail publicó una historia acerca de los peligros de la “ciber-hipocondría” esta semana y a mitad de página enlazaba con otro artículo titulado “¿ Por qué les llevó 20 años a los médicos detectar el problema de tiroides de Ian y que le llevó al límite? Especialmente cuando se trata de un problema que que afecta a una de 20 personas”. ¡Si sólo hubieran tenido el sentido común de consultar Google!.

Lo que el impresionante éxito que el Daily Mail ha tenido a lo largo de los años ha probado es que el alarmismo vende tanto como el sexo. La paranoia sobre tu propia salud (porque estúpidamente tomas una salsa cancerígena con tu muy probablemente desayuno frito y radiactivo) mezclada con el escepticismo sobre los profesionales que supuestamente deben tratarla (porque en la actualidad, “los médicos irresponsables fallan a todo el mundo” ¿no lo sabes?) es una mezcla peligrosa. Y aunque la mayoría de nosotros podríamos fácilmente admitir que que hemos buscado en Google información sobre nuestros dolores de garganta, el estudio de la ciberpsicología señala que algunos de los llamados “ciber-hipocondríacos” quedan atrapados en un ciclo de ansiedad. En Estados Unidos, donde se llevó a cabo el estudio, un número de personas que se autodiagnositicaron  una enfermedad acabaron tan obsesionados con las facturas médicas y la pérdida de su trabajo que llegaron al punto en el que estaban demasiado preocupados como para ver a un médico de verdad.

Hay una serie de razones por las que las personas se vuelven hipocondríacas: un familiar que ha estado extremadamente enfermo en su adolescencia, por ejemplo, o por el miedo de no poder permitirse pagar un seguro médico. Y aunque es fácil hablar con ligereza de la prima de la hipocondría en el siglo XXII, la propagación de la ciber-hipocondría es un negocio y no debemos de olvidarlo.

En definitiva, un montón de gente en Internet quiere que pienses que estás enfermo. No enfermes por ello.

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