¿El cigarrillo electrónico es malo? La verdad, entre estudios científicos y conflictos de interés

Hasta hoy, los estudios científicos siempre han negado la supuesta inocuidad del cigarrillo electrónico. Aunque todavía hay que definir la importancia y calidad de los daños, en varias ocasiones ya se ha demostrado su potencial daño. Pero, una investigación llevada a cabo por la Universidad de Catania, afirma lo contrario: el e-cig ayuda a dejar de fumar y no causa efectos secundarios. ¿Quién tiene razón? Debido a los grandes intereses que giran en torno a la industria del tabaco, la respuesta está lejos de ser evidente…

Una investigación presentada en septiembre del  2012 en Viena, en el congreso de la European Respiratory Society  ha puesto en sobreaviso de aquellas estrategias de marketing que muestran que el vapor del cigarrillo electrónico es perjudicial para los pulmones y el sistema respiratorio.

De hecho, en Diciembre El Instituto Superior de Sanidad declaró el cigarrillo electrónico peligroso. En el informe entregado por el ISS al Ministero della Salute se lee que: “Los cigarrillos electrónicos con nicotina levantan preocupación por la salud pública. Podrían representar un riesgo de inicio al tabaquismo convencional a base de tabaco y de una posible adicción. Un riesgo significativo especialmente para los jóvenes teniendo en cuenta la facilidad de adquisición en Internet. “

Mientras que en Italia se espera una legislación adecuada del fenómeno, un estudio de la Universidad de Catania publicado el 24 de junio por la célebre revista americana Public Library of sciences va en contra de la tendencia demostrando que el cigarrillo electrónico ayudaría a dejar de fumar “sin causar efectos secundarios significativos.”

Una muestra de 300 voluntarios (la condición para participar era que fuesen fumadores sin intención de dejar de fumar) han fumado cigarrillos electrónicos durante un año, El resultado final del estudio, financiado por la organización sin fines de lucro Lega Italiana Anti Fumo, es que el 8,7% ha abandonado el cigarrillo tradicional para pasarse al cigarrillo electrónico. No sólo eso, sino que después de un año, la mayor parte de este 8,7% también abandonó el cigarrillo electrónico y dejó por completo el hábito de fumar.

Pasquale Capponnetto, psicólogo y autor, entre otros, del estudio, evalúa de esta forma el resultado positivo de la investigación: “La media italiana de abandono del tacabo es sólo del 0,02%. Nuestros porcentajes son, por lo tanto, un gran éxito.” De acuerdo con el estudio,”el papel de la nicotina en la adicción debería ser revisado. Otros factores, como el ritual asociado con el cigarrillo y la gestualidad, es probable que tengan una gran importancia “.

¿La sombra del conflicto de intereses?

Entre los patrocinadores y “colaboradores” del estudio, así como la Universidad de Catania, está la LIAF (Lega Italiana Antifumo) y Arbi Group Srl, empresa que distribuye en toda Italia desde el año 2009 la marca de cigarrillos electrónicos “Categoria”.

El promotor del estudio es el profesor Riccardo Polosa, ex presidente de LIAF, fue conferencista y asesor de Pfizer y GlaxoSmithKline, las compañías farmacéuticas que fabrican diferentes medicamentos para dejar de fumar, y supuestamente consultor para la misma Arbi Group. El estudio de la Universidad de Catania estará disponible para descargarlo  en línea a través del sitio web oficial de “Categoria”, flanqueado por la imagen del profesor Polosa, que es también uno de los patrocinadores del producto.

“Categoría”, la única marca aprobada por la Lega Italiana Antifumo, se publicita con el mismo lema del sitio. Y además, si visitamos  la página web de LIAF, la marca “Categoría” aparece en la pantalla entre los patrocinadores.

Por otro lado,cuando se trata de tabaco las paradojas nunca faltan: el Profesor Polosa, que en 2004 dirigió un proyecto de investigación sobre los peligros de fumar financiado por Philip Morris, una de las más poderosas multinacionales del tabaco, lo sabe bien.

En ese momento, el profesor explicó:

“Puede parecer paradójico pero no lo es. Desde hace cinco años en los Estados Unidos está en vigor una ley que obliga que las compañías de tabaco financien, con sumas considerables, una comisión independiente que a su vez otorga subvenciones a los grupos de estudio sobre los efectos del tabaquismo. Una comisión que es verdaderamente independiente y que nunca ha estado bajo presión de la Philip Morris.”

Por otra parte, incluso con respecto al informe del Instituto Superior de la Salud encargado por el Ministerio de Salud que demostró la toxicidad de los cigarrillos electrónicos, se podrían formular reservas. Si se considera, por ejemplo, que el Ministerio es un órgano de organización del Estado, que tiene el monopolio sobre el tabaco.

 

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